Està por terminar el finde perugino, aunque aun me quedan cosas por hacer, he dormido tan de puta madre que no lo hubiese cambiado por nada ;)
Perugia va cambiando poco a poco. En el Caffè Concerto ya no trabaja Viola, pero sì el hermano del più stronzo de la tierra.
Maurizio se volviò a su pueblo y me quedè con las ganas de cenar en el Cantinone. Como remedio, fui a la Pizzerìa Etrusca a pillar dos cachos de pizza...mmm.. una de berenjena y otra de setas...
Y podrìa haber quedado con mi amigo Julian, pero estaba super còomoda en la mega cama de la casa de Rita y no le cogì el telèfono :P
Joana, Rita ti manda tanti baci e ti ringrazia per la cartolina.
Sobre todo, me he acordado mucho de "mis ninyas peruginas". En cada esquina de este casco antiguo hay un recuerdo. Què melancolìa...
'Al salire di clase' XD
Mia cara Perugia, anche! Mi dispiace, però, così tanto che non ci sia Maurizzio (ricordi mille). E Rita, grandissima Rita, è come la nostra seconda mamma, in Italia.