El otro dìa hablaba con Steffi, la chica con la que comparto habitaciòn, y, sentadas en la cocina comiendo castanyas, me comentaba que la duenya de la casa, Lina, querìa invitar a sus padres a cenar en la otra casa que tiene, a las afueras de Padova.
Por lo que parece y las pocas conversaciones que yo he tenido con ella, Lina parece la tìpica persona que vive para y por el dinero. Todo su mundo gira en la ostentaciòn y en lo que le puede suponer màs y màs..
Es muy posible que tenga la convicciòn de que en Luxemburgo hay mucho dinero (por ser paraìso fiscal) y/o haya deducido que la Delux es de pasta y sea por eso que quiere invitarles a cenar.
Desde luego, a mi y a David no nos ha hecho semejante proposiciòn, supongo que porque en su juego de suposiciones debe creer que somos gitanillos de barraca.. y que de nosotros no saca nada.
Lo que sì me toca las narices es que nos tengan en un piso ronyoso y maloliente, lleno de bichos extranyisimos, y encima me vengan de hiperlimpios y super cools, cuando la cocinan "dicen que la limpian", lo normal, una vez al mes (!!) y la senyora nos suelte el discurso de bienvenida de ahorrar agua y no laveis demasiado. Steffi ha estado en la casa casa, la de ellos, la guay..y me ha dicho que aquella sì que està limpia y es nueva.
Vamos, unos ràcanos y mentirosos.![]()
Luego està el senyor Giovanni, que ha asumido el rol de papaìto de todos y gusta de darnos clases magistrales de cocina.... o mejor dicho, de còmo mejorar "nuestra" forma de cocinar.
Vamos, que a mi me da igual que sean asìn o asàn, pero me parece bastante triste que la vida de uno gire entorno a algo tan sumamente frìvolo, vacìo y que, a nivel personal, no aporta nada.