Si algo me ha impactado en Roma, aparte del siempre impresionante Colosseo y mi admirado Caravaggio, ha sido Bernini. Nos hemos pateado una buena colección de museos y en la Galleria Borghese nos quedamos de piedra -bromas aparte- ante las esculturas de este genio.
En concreto, esta escultura llamada El Rapto de Proserpina tiene unos detalles que demuestran la técnica para mi sobrenatural. Convierte el mármol de carrara en un material blando, sedoso, transparente...
Realmente, la idea de coger un bloque de mármol y empezar a quitar y quitar hasta conseguir una obra de arte ya se me hacía difícil de concebir cuando estudiaba a Michelangelo pero es que con ejemplos como este se me hace imposible de asimilar..
yo quiero una de estas en mi casa :)
Qué bien, el GoReturn!!! Sí, Bernini es mucho más escultor en su obra profana. Y yo que lo identificaba siempre con santones!