Ha llegado el momento de cerrar etapas. Los días están pasando delante de ti y no te levantas de la maldita silla. Mientras piensas en que tienes que hacerlo todo corre sin parar.
Todo menos tú.
Porque tiempo hay, piensas.
Y justamente es eso lo que se agota y tú sigues pensando. No pienses en lo que tienes que hacer, maldita sea.
Solo hazlo.
Y mientras escribo, sigo sentada en esta silla, pensando y lamentándome por no haber hecho aún nada.