Me sorprendió, y mucho.
No es raro que acuda al cine pero cuando se trata de alguna película calificada como terror-suspense entro con pies de puntillas a la sala. No se hacen buenas películas de miedo, de pasarlo en tensión y agarrado a la butaca; suelen ser un batiburrillo de sustitos, poca luz y alguna que otra escena gore :)
Pero 28 semanas después es A-L-U-C-I-N-A-N-T-E. 
La primera escena pasa a una velocidad y es de una tensión que cuando termina te ves con el corazón en un puño y cogido a la butaca. Y así lo que es la hora y media de metraje. Me encantó el principio y me encantó el final.
Servidora, como solo puede hablar de sensaciones ya que es una inculta del mundo del cine mundial, os he dejado un enlace a uno de mis blogs de cine favoritos donde sí que saben explicar bien las cosas...