Ayer fui, por primera vez, a un restaurante en el que solo sirven un plato: entrecotte con una salsa de mostaza y patatas fritas; y de primero una mini-ensalada de lechuga, nueces y mostaza.

"Le Relais de Venise" es un restaurante de sobras conocido en Barcelona y no me extraña; la carne está deliciosa. Aunque observando la tipología de gente que abundaba en el local quizás sea uno de esos restaurantes que acaban adquiriendo un reconocimiento, una tradición; de esos que te acostumbras a ir con bastante periodicidad. Había muchas mesas de gente mayor pero muy elegante, mesas de hombres treintañeros con un look más que cuidado y más que interesante... Gente que realmente disfruta la buena comida y no le importa tener que gastarse 30€, en resumen.
¡Y es que comer bien es una gozada!